domingo, 21 de junio de 2009

La sombra de mi alma

La sombra de mi alma

La sombra de mi alma
huye por un ocaso de alfabetos,
niebla de libros
y palabras.


¡La sombra de mi alma!


He llegado a la línea donde cesa
la nostalgia,
y la gota de llanto se transforma
alabastro de espíritu.


¡La sombra de mi alma!


El copo del dolor
se acaba,
pero queda la razón y la sustancia
de mi viejo mediodía de labios,
de mi viejo mediodía
de miradas.


Un turbio laberinto
de estrellas ahumadas
enreda mi ilusión
casi marchita.


¡La sombra de mi alma!


Y una alucinación
me ordeña las miradas.
Veo la palabra amor
desmoronada.


¡Ruiseñor mío!
¡Ruiseñor!
¿Aún cantas?

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